22/9/17

Derek Walcott. Otra vida

Derek Walcott.
Otra vida.
 Edición bilingüe de Luis Ingelmo.
Galaxia Gutenberg. Barcelona, 2017.

Verandas, donde las páginas del mar
son un libro que un maestro ausente dejó abierto 
en mitad de otra vida:
aquí vuelvo a empezar,
comienzo hasta que sea este océano
un libro cerrado e, igual que en una bombilla, 
mengüen los filamentos de la blanca luna.

Empiezo en el ocaso, cuando un brillo
que contenía el clarín de unas cornetas bajó
las lanzas de los cocoteros de la ensenada, 
y el sol, harto del imperio, declinaba. 
Hipnotizaba como un fuego sin viento,
y al tiempo que su ámbar trepaba
los óvalos como jarras de cerveza
del fuerte británico sobre el promontorio,
el cielo se emborrachaba con la luz.

Así comienza Otra vida, un extenso poema narrativo de más de cuatro mil versos de Derek Walcott que publica Galaxia Gutenberg  en su imprescindible colección de poesía con una magnífica edición bilingüe que se abre con un amplio y orientador estudio introductorio en el que Luis Ingelmo destaca Otra vida como “un referente esencial en la vida literaria y personal de Walcott.”

De fondo autobiográfico y tono épico, es su poema más largo y ambicioso y está organizado en cuatro libros -El niño dividido, Homenaje a Gregorias, Una simple llama El ancho mar- y veintitrés capítulos, que -en palabras del editor en el prólogo- se presentan “al ojo lector como un estudio filosófico –gnoseológico, principalmente, pero también estético, político y ético- envuelto en un manto épico.”

Experiencia y memoria se transforman en arte en este poema monumental que Walcott compuso a lo largo de siete años, entre abril de 1965 y abril de 1972 y en el que la palabra del poeta traza su autobiografía como respuesta a la historia: entre la celebración y la elegía, entre la historia y el paisaje caribeño, entre la poesía y la pintura.

Sus versos son una mirada que busca explicarse a sí mismo a través de un arte que trasciende la vida, la experiencia y la memoria y a través de los demás: Harry, el maestro de pintura; Gregorias, el amigo pintor, o Anna, el amor adolescente.

Con un sostenido tono épico y con la fuerza plástica de sus imágenes, Otra vida reúne la experiencia y el paisaje, la vida y memoria, la naturaleza y la historia en una reescritura de sí mismo y de su formación artística en torno a los tres ejes fundamentales que destaca Luis Ingelmo como vertebradores del poema: el arte, el amor y la muerte, que aparece en el paisaje marítimo –propicio a las despedidas de Harry, Gregorias y Anna- de la parte final, El ancho mar:

Generaciones de olas,
generaciones de hierba, como espuma
deshojada y mustia en un instante.
 /…/
Desde viejas verandas vi
verandas, veleros, el eterno mar del estío
como un libro que un maestro ausente dejó abierto.
¿Y qué si todo ha desaparecido...?

Con la exuberancia formal que parece ser un rasgo estilístico común a los poetas caribeños, a su paisaje natural y a su mundo multicultural –ahí estuvieron antes Saint John Perse en francés y Lezama Lima en castellano-, la potencia verbal y metafórica de Walcott sostiene una poesía de los sentidos y de la inteligencia en la que conversan las razas, las épocas y los espacios.


La escritura de Walcott, potente y vital, marítima y terrestre, poblada de luminosas metáforas, hace el milagro de aniquilar las edades y las fronteras para convertir lo fugaz en eterno y lo local en universal, para construir otra vida de la mano del arte. 
Santos Domínguez


21/9/17

Paul Valéry. Narciso


Paul Valéry.
Narciso.
Edición de Pedro Gandía.
Hermida Editores. Madrid, 2017.

‘Paul Valéry o el artista en su reflejo’ titula Pedro Gandía el espléndido prólogo  con el que presenta su traducción de Narciso en la edición bilingüe que publica Hermida Editores.

Esa introducción hace un recorrido por la presencia fecunda en la literatura del mito de Narciso y de su muerte ahogado, por la simbología moral y cósmica de un mito que Valéry evocó e invocó repetidamente en su poesía durante más de medio siglo: desde Narciso habla (1890) a la Cantata del Narciso (1941), pasando por los Fragmentos del Narciso (1919-1923).  

Y es que -señala Pedro Gandía- “como ninguna otra obra del autor, los versos que Valéry compone con la temática de la muerte de Narciso reflejan el desarrollo de sus teorías poéticas y demuestran que un poema nunca se termina salvo por accidente.”

El reflejo en el agua, el espejo como imagen de la reflexión sobre la propia identidad, la soledad como condena y como salvación convierten el mito de Narciso en símbolo de la meditación sobre la poesía, sobre la conciencia y la vida y sobre sí mismo:

¿Sabe este cuerpo puro que puede seducirme?
¿Con qué profundidad sueñas tú instruirme, 
Habitante abismal, huésped tan especioso 
De un cielo oscuro abajo, lanzado de los cielos?

Como en El cementerio marino, un meditado sistema de correspondencias y contrastes desarrolla la tensión sostenida entre contrarios: el fondo y la forma, el tiempo y la eternidad, la tierra y el cielo, el cuerpo y el alma, el ser y la nada.

¡Ay, cuerpo miserable, es el tiempo de unirse!...
Inclínate... Y bésate. ¡Tiembla en todo tu ser! 
El inasible amor que tú me prometiste 
Pasa y, en un temblor, quiebra a Narciso y huye ...

Santos Domínguez

20/9/17

María Zambrano. Filosofía y poesía


María Zambrano.
Filosofía y poesía.
Fondo de Cultura Económica. Madrid, 2017.

“Hoy poesía y pensamiento se nos aparecen como dos formas insuficientes; y se nos antojan dos mitades del hombre: el filósofo y el poeta. No se encuentra el hombre entero en la filosofía; no se encuentra la totalidad de lo humano en la poesía. En la poesía encontramos directamente al hombre concreto, individual. En la filosofía al hombre en su historia universal, en su querer ser. La poesía es encuentro, don, hallazgo por gracia. La filosofía busca, requerimiento guiado por un método.”

En ese párrafo se resume  el punto de partida de Filosofía y poesía, uno de los libros fundamentales de María Zambrano que reedita el Fondo de Cultura Económica

Publicado en 1939, revisado por la autora en 1987 y articulado en cinco secciones -Pensamiento y poesía; Poesía y ética; Mística y poesía;  Poesía y metafísica; Poesía-, es una luminosa indagación en las conexiones entre filosofía y lenguaje, entre razón y revelación que constituye el eje programático de la razón poética que constituye el centro del pensamiento de María Zambrano, discípula de Ortega y Gasset, que transformó la razón vital de su maestro en razón poética.

Nadie ha reflexionado más lúcidamente ni con más sutileza en nuestra cultura sobre las relaciones entre pensamiento y poesía, entre filosofía y creación, sobre la necesaria vinculación entre la razón filosófica y el conocimiento poético, en busca de un punto de encuentro en el que coincidan pensamiento y palabra poética, “ese temblor que queda tras de todo buen poema y esa perspectiva ilimitada, estela que deja toda poesía tras de sí y que nos lleva tras ella; ese espacio abierto que rodea toda poesía”.

Se trata de unir las actitudes del poeta y el filósofo en la propuesta de un logos mediador en su común aproximación a la realidad. Conocimiento y revelación reconciliados en la integración de razón e intuición que está en la base de la razón poética zambraniana y en su defensa de la poesía como forma de conocimiento:

“Pero, ¿no tendrán —poesía y poeta— su justificación, su propio reino? No habrá en todo el universo, en ese universo que el poeta ama tanto y con tanto fuego, ningún sitio para él? ¿Más allá de la justicia, no habrá nada para el poeta? El poeta no pide, sino que entrega; el poeta es todo concesión. ¿No le será concedido nada? Se puede pedir en nombre de la justicia. Pero quien de verdad da algo, no lo hace en nombre de ella. Quien da y quien da más de lo que se le pide, y casi tanto como se espera, lo hace porque le viene su don de más allá de la justicia; de más allá de lo que remunera a cada uno, con lo que le pertenece. Porque este don de la poesía no es de nadie y es de todos. Nadie le ha merecido y todos, alguna vez, lo encuentran.”

Santos Domínguez

18/9/17

Los secretos de la defensa de Madrid

Manuel Chaves Nogales.
Los secretos de la defensa de Madrid.
Edición aumentada y corregida.
Prólogo de Antonio Muñoz Molina.
Espuela de Plata. Sevilla, 2017.

“Este es un libro que quema entre las manos. Provoca en igual medida la admiración y el escalofrío. Está escrito en 1938, a una cierta distancia ya de los hechos que cuenta, pero tiene el temblor de urgencia de una crónica dictada a toda velocidad en el momento mismo en que las cosas suceden”, escribe Antonio Muñoz Molina en el prólogo “Manuel Chaves Nogales y la experiencia del derrumbe” que abre Los secretos de la defensa de Madrid, que publica Espuela de Plata en una espléndida edición con abundantes ilustraciones de Jesús Helguera.

Una edición que es el resultado definitivo de un complejo proceso de recuperación de esta serie que Chaves Nogales publicó en México en la revista Sucesos para todos entre el 5 de agosto y el 22 de noviembre de 1938, y en el inglés Evening Standard un mes después con el título genérico de The Defence of Madrid.

Ambientada en noviembre de 1936, en el Madrid asediado y a punto de caer ante las tropas sublevadas, Chaves Nogales reconstruye el proceso defensivo de la capital dirigido por el general Miaja y el teniente coronel Rojo, su enfrentamiento con Franco y con Largo Caballero, la huida de los políticos republicanos, la resistencia de un ejército lamentable y el papel de las Brigadas Internacionales, el pánico de la población ante los bombardeos, los acechos de la quinta columna, las luchas intestinas entre anarquistas y comunistas. 
Ese era el desalentador telón de fondo de aquella “trinchera de un millón de seres inermes”al filo de una rendición que se daba por hecha.

“Chaves Nogales está en todo, lo ve todo – escribe Muñoz Molina al final del prólogo-. Hasta descubrir este libro yo estaba seguro de que los mejores testimonios sobre la defensa de Madrid eran los de Arturo Barea y Max Aub. Chaves está a la altura de cualquiera de los dos.”

En esta nueva edición aumentada y corregida se han añadido más ilustraciones y, como epílogo, dos artículos de Chaves Nogales publicados en marzo y abril de 1939: Los días de agonía del Doctor Negrín y Cómo cayó Madrid: horas de angustia.

Santos Domínguez

15/9/17

Juan Ramón Jiménez. Historias


Juan Ramón Jiménez.
Historias. 
Edición de Rocío Fernández Berrocal.
Fundación José Manuel Lara. Vandalia. Sevilla, 2017. 

Dios estaba bañándose en su azul de luceros.

Ese verso, uno de los más desolados y demoledores que se han escrito en castellano, cierra La carbonerilla quemada, uno de los 61 poemas de Historias, el libro de Juan Ramón Jiménez que publica la Fundación José Manuel Lara en su colección Vandalia con una espléndida edición de Rocío Fernández Berrocal.

De esos 61 poemas casi la mitad son inéditos: veintisiete textos, procedentes de la Sala Zenobia-Juan Ramón de la Universidad de Puerto Rico, que incorpora esta edición íntegra de Historias, un libro que Juan Ramón escribió en Moguer entre 1909 y 1912.

Aunque lo corrigió en 1921 y le dio su forma definitiva en su exilio de Puerto Rico, aunque algunos de sus textos los había incorporado a sus antologías sucesivas, esta edición ofrece por primera vez la obra completa con un apéndice de variantes y un álbum fotográfico.

Organizado en cuatro partes -"Historias para niños sin corazón", "Otras marinas de ensueño", "La niña muerta" y "El tren lejano"-, Historias es una muestra de la época sensitiva de Juan Ramón y del proceso de depuración estilística y personal que le llevaría desde el ensimismamiento melancólico y la mirada elegiaca hacia la poesía pura.

Un proceso que Juan Ramón ya había completado cuando corrigió este libro desde esa perspectiva intelectual y poética a comienzos de los años veinte.

De ese proceso habla en su estudio introductorio Rocío Fernández Berrocal, una experta juanramoniana que traza en el prólogo la historia de Historias, su compleja peripecia textual, y resume las historias de Historias: las historias compasivas de "Historias para niños sin corazón"; las marinas gaditanas, portuenses o de Biarritz de "Otras marinas de ensueño"; los poemas desolados de "La niña muerta", dedicados “a la blanca memoria de María Pepa, muerta en la tierra a los 26 meses, viva siempre en el cielo de Moguer”; o los poemas viajeros de "El tren lejano" por la línea Sevilla-Huelva-Riotinto-Valverde.

Conviven en Historias diversos registros y distintos tonos: desde el aire ligero y popular del octosílabo asonante al ritmo solemne del alejandrino; pero estos poemas, como señala Rocío Fernández Berrocal, “corresponden directamente al tipo de escritura que Juan Ramón Jiménez prefería, la sencilla y honda a la que quiso volver al final de sus días.”

Santos Domínguez

14/9/17

José María Álvarez. El vaho de Dios




José María Álvarez.
El vaho de Dios.
Selección, prólogo y notas de Alfredo Rodríguez.
Renacimiento. Sevilla, 2017



Ciudad amada.
Como si cuanto ha de adorarse
se ofreciera en su forma más bella,
y al adorar lo incomprensible, humillo
mi voluntad. Y sólo
mis sentidos
                        arden
ante esa Belleza
como el vaho de Dios en un espejo.

Así termina uno de los poemas más significativos de El vaho de Dios, la antología de poemas venecianos de José María Álvarez que publica Renacimiento con selección, prólogo y notas de Alfredo Rodríguez.

La abre una nota del autor, que evoca su relación con Venecia en un atardecer sobre la ciudad y las aguas del Canal: “Sentí que algo más allá de la alegría, una emoción sensual intensísima, me tomaba, y recuerdo que me puse en pie contemplando esa belleza pero más aún, algo misterioso fundido en esa belleza, y le confesé: «Te amo. Nunca me dejes».

Eso es Venezia para mí. Esa alegría sagrada. Y como aquella tarde, hoy abriendo las páginas de este libro, vuelvo a decirle: «No me abandones». Y ojalá algún verso pueda dejar en el lector unas brasas de esa pasión.”

La belleza y la elegía, la imaginación y la nostalgia, el arte y el tiempo, la niebla y las ruinas conviven en estos versos atravesados por el esplendor y el paño de la bruma como ese vaho de Dios que cierra el poema y da título a esta espléndida antología que contiene en miniatura todo el mundo poético de José María Álvarez en unos versos que –escribe en el prólogo Alfredo Rodríguez- “suponen una lectura apasionada, envolvente, de la ciudad de la Laguna.”

Santos Domínguez




13/9/17

Somerset Maugham. El impulso creativo


W. Somerset Maugham.
El impulso creativo.
Traducción de Jordi Fibla.
Atalanta. Gerona, 2017. 

“Supongo que muy pocas personas saben cómo la señora de Albert Forrester llegó a escribir La estatua de Aquiles, y puesto que ha sido aclamada como una de las grandes novelas de nuestro tiempo, creo que una breve explicación de las circunstancias que la hicieron nacer interesará a todos los estudiosos serios de la literatura; y en verdad, si, como dicen, esta es una obra que sobrevivirá, mi relato, cuyo objetivo va más allá que el de entretener de un durante una hora ociosa, podrá ser considerado por el historiador futuro como una curiosa nota al pie en los anales literarios de nuestra época.” 

Así comienza El impulso creativo, el cuento de Somerset Maugham que cierra y da título al volumen que publica Atalanta con traducción de Jordi Fibla.

Está centrado en la figura de una escritora que en un destello de inspiración había descubierto las posibilidades cómicas del punto y coma, aunque no encuentra hasta los 57 años el éxito literario. Será con una novela policiaca después de que su marido, un pelmazo aburrido, se escape de casa con la cocinera después de 35 años de matrimonio.

Ese texto cierra un conjunto de doce relatos en los que se habla de las relaciones humanas y las relaciones de pareja con un narrador distante y subjetivo a la vez, porque su distancia no es la de la objetividad, sino la del sarcasmo o la ironía.

Entre la extensión de El grano ajeno, que se acerca a la de una novela corta, y la rapidez de El hombre de la cicatriz, doce relatos variados entre los que hay elementos de misterio y terror como en Lord Mountdrago; de humor en el divertido Las tres gordas de Antibes, ambientado en la Costa Azul, o la indefinición del sueño y la realidad en torno al asesinato de una mujer en El sueño.

Con un habilísimo manejo del diálogo, con su  habitual agudeza en las descripciones físicas y psicológicas de los personajes y con el ritmo sostenido de su desarrollo argumental, doce relatos de un escritor solvente aunque muy alejado del canon del cuento contemporáneo. Opositor militante de los relatos de Chéjov y los efectos suspensivos de sus finales abiertos, Somerset Maugham se empeñó en construir relatos cerrados, con giros inesperados en sus desenlaces sorprendentes y efectistas.

Santos Domínguez


11/9/17

Antología crítica del cuento hispanoamericano del siglo XX


Antología crítica del cuento 
hispanoamericano del siglo XX.
I. Fundadores e innovadores.
II. La gran síntesis y después.
Selección de José Miguel Oviedo.
Alianza Editorial. Madrid, 2017.

Veinticinco años después de su primera edición, Alianza publica en su colección El libro de bolsillo una obra de referencia y de lectura ineludible para quien quiera introducirse en el terreno de la narrativa hispanoamericana del siglo XX: los dos tomos de la Antología crítica del cuento hispanoamericano del siglo XX que preparó José Miguel Oviedo en 1992. 

Presentados por una Introducción que reivindica la importancia del relato en Hispanoamérica en el siglo XX y en la que Oviedo señala que “bastaría mencionar tres o cuatro nombres que cualquiera reconocería de inmediato: Borges, Cortázar, Rulfo, García Márquez”  para darse cuenta de su relevancia, esta selección se organiza en dos volúmenes.

Fundadores e innovadores y La gran síntesis y después son sus dos títulos y abarcan cuatro momentos estéticos y temáticos: La tradición realista: criollistas, indigenistas y neorrealistas; La innovación: cuento fantástico, vanguardista, especulativo y humorístico; La gran síntesis: hacia el “boom” y Otras direcciones: desde el “boom”. 

Entre César Vallejo y Álvaro Mutis, nombres como Arguedas, Benedetti, Julio Ramón Ribeyro, Borges, Bioy, Monterroso, Asturias, Carpentier, Lezama Lima, Cortázar, Rulfo, García Márquez, Onetti, Carlos Fuentes, Vargas Llosa o José Emilio Pacheco.

Y cuarenta cuentos imprescindibles precedidos de análisis lúcidos y breves. Son algunos de los mejores cuentos que se escribieron en el siglo XX en lengua española en una antología en la que José Miguel Oviedo recoge "los textos que, en conjunto, pudiesen ofrecer al lector la misma experiencia de fascinación, asombro y placer que tuvimos al ir haciendo su selección."

Santos Domínguez

8/9/17

Borges esencial


Jorge Luis Borges.
Borges esencial.
Edición conmemorativa de la RAE y la ASALE.
Alfaguara. Madrid, 2017.

Por una de esas felices paradojas a las que Borges fue tan aficionado, la edición conmemorativa de su obra que publican la Academia Española y la Asociación de Academias de la Lengua Española abre la selección de sus textos fundamentales con el Epílogo que cerraba con una irónica (auto)biografía apócrifa la edición de sus Obras Completas en 1974. Se leía allí:

“El renombre de que Borges gozó durante su vida, documentado por un cúmulo de monografías y de polémicas, no deja de asombrarnos ahora. Nos consta que el primer asombrado fue él y que siempre temió que lo declararan un impostor o un chapucero o una singular mezcla de ambos. Indagaremos las razones de ese renombre que hoy nos resulta misterioso."

Esa entrada, “de la Enciclopedia sudamericana, que se publicará en Santiago de Chile el año 2074”, es el pórtico que da entrada a Borges esencialuna antología de la obra de Borges, “el gran autor clásico contemporáneo de nuestra lengua” cuyo nombre  se suma a las ediciones conmemorativas del Quijote, Cien años de soledad o la poesía de Neruda.

Entre varios estudios introductorios y cuatro aproximaciones finales a su obra, este Borges esencial, que edita Alfaguara en edición coordinada por José Luis Moure, recoge dos libros completos: Ficciones y El Aleph, centrales en su obra narrativa, además de una amplia muestra de su obra ensayística y una más breve selección de su obra poética. 

En muchos de esos cuentos, híbridos de ficción y ensayo, el eje es la búsqueda del centro, el laberinto es la metáfora polivalente del mundo o del infinito, y la memoria, el tiempo y el espacio, el sueño y la razón, la vida y la escritura, el caos y la pesadilla, el espejismo y la realidad no son sino variantes de un enigma indescifrable. 

Un enigma al que se suman lo trivial y lo trágico, la mística y la erudición, la invención fantástica y la trama policial, la venganza y el insomnio o los libros imaginarios convocados por Borges en una prosa que reúne la exactitud y la elocuencia, la sugerencia y el rigor.

Como Quevedo, como Shakespeare, como Proust, Borges es una literatura dentro de otra literatura, un universo habitado por sombras y presencias decisivas. O, para decirlo con sus propias imágenes, un aleph, un centro en el que confluyen el pasado y el futuro, los vivos y los muertos, la realidad y la ficción, los espejos y el sueño, la vida y la literatura, los laberintos y las bibliotecas, el puñal y la filosofía, el tiempo y la escritura como un jardín de senderos que se bifurcan. 

"Mi destino es la lengua castellana", decía en uno de sus poemas. Un destino feliz para la lengua y la literatura en español el de esta poesía mayor en la que conviven el pensamiento y la revelación, los espejos y los tigres, los laberintos y las pesadillas, las mitologías escandinavas y la lluvia vespertina en el arrabal de Palermo. 

El mundo, en suma, en una de las representaciones más estilizadas y perennes de la literatura del siglo XX, en un volumen que es una variante del aleph, porque contiene en su inventario de asombros y perplejidades el universo.

Santos Domínguez



6/9/17

Los primeros editores



Alessandro Marzo Magno.
Los primeros editores.
Traducción de Marilena de Chiara.
Malpaso. Barcelona, 2017.

El amanecer de los libros era el título original de Los primeros editores, un espléndido ensayo de Alessandro Marzo Magno que publica Malpaso con traducción de Marilena de Chiara.

Rigurosamente documentada, es una estupenda evocación intrahistórica de aquella ciudad convertida en capital editorial del mundo en pleno Renacimiento, en la primera mitad del Cinquecento, porque “en la primera mitad del siglo XVI era en Venecia donde se imprimía la mitad de los libros que se publicaban en Europa. Y esta primacía no era solo cuantitativa, sino también cualitativa (...) Sin la industria editorial veneciana de aquel siglo no existiría el libro tal y como lo conocemos hoy, y tampoco la lengua italiana tal como la hablamos hoy. El italiano se basa en la obra de los toscanos Dante y Petrarca, pero son las ediciones venecianas a cargo del humanista Pietro Bembo e impresas por el rey de los editores, Aldo Manucio, las que decidieron la influencia que aún perdura.”

La Serenísima República de Venecia era entonces una potencia marítima de peso internacional y su posición dominante permitió intercambios culturales no sólo con el mundo occidental, sino con el islámico y el hebreo. Y eso permitió la multiculturalidad y el eclecticismo: allí se publicó la primera edición del Talmud en libro y allí se compuso el primer Corán impreso en árabe, rodeado de misterio y perdido durante medio milenio. Y allí destacó sobre todas la figura genial de Aldo Manuzo, "el Miguel Ángel de los libros", el editor más importante del siglo, que publicó en 1499 el Sueño de Polifilo, de Francesco Colonna, la obra maestra de la impresión, el Cancionero de Petrarca y la Divina Comedia y fue el creador del libro de bolsillo, del “libro portatile”.

Aunque era una ciudad sin universidad –estaba cerca la de Padua-, Venecia era entonces una multinacional del libro, la capital internacional de la edición. La mitad de la producción editorial europea entre 1526 y 1550 salió de las prensas venecianas, que llegaron a producir 35 millones de ejemplares a lo largo del siglo.

“El mercado editorial en Venecia –escribe Alessandro Marzo- es tan importante que convierte a la ciudad en una suerte de feria permanente durante todo el año.”

Con 150.000 habitantes, Venecia tenía en 1500 690 imprentas de las que salieron todo tipo de libros. Además de Biblias, textos religiosos y clásicos grecolatinos, allí se editaron los primeros libros en armenio y en griego; el primer libro de música impreso con tipos móviles; el primer tratado ilustrado de arquitectura; el primer libro pornográfico y abundantes tratados de medicina, gastronomía y contabilidad.

Fue allí donde el Orlando furioso se convirtió en el primer best-seller con 28 ediciones en menos de veinte años, donde Pietro Aretino -"Un genio. Un pornógrafo. Un pervertido. Un intelectual refinado"- se hizo famoso con sus sonetos lujuriosos, donde los grandes descubrimientos geográficos impulsaron la edición de cartas de navegación, mapas de las nuevas tierras americanas y abundantes textos geográficos, útiles para conocer la Tierra y para hacer la guerra.

En esta recreación de la época en la que Venecia hizo leer al mundo, el lector  recorre de la mano del autor las calles y las librerías, las imprentas de aquella ciudad comercial que fue la capital editorial de Europa hasta que la Inquisición y el Concilio de Trento arruinaron aquella aventura cultural y económica sin la que el Renacimiento no hubiera sido posible:

“Industrialización, globalización, marketing: todo estápresente en la Venecia renacentista. Se trata de sucesos de hace medio milenio, pero las capacidades productivas y comerciales manifestadas en la capital mundial del libro de la primera mitad del siglo XVI encajarían perfectamente entre las historias de éxito de las empresas contemporáneas.”

Santos Domínguez

4/9/17

Tirano Banderas


Ramón M.ª del Valle-Inclán.
Tirano Banderas.
Edición de Francisco Caudet.
Cátedra Letras Hispánicas. Madrid, 2017.


Muchos años antes de que Miguel Ángel Asturias escribiera El señor Presidente, punto de partida de un subgénero central en la novela hispanoamericana al que se sumarían títulos como El recurso del método, de Alejo Carpentier, Muertes de perro y El fondo del vaso, de Francisco Ayala, El otoño del patriarca, de García Márquez, Yo, el Supremo, de Roa Bastos o La fiesta del Chivo, de Vargas Llosa, Valle-Inclán puso la semilla de esa modalidad narrativa de la novela de dictador con Tirano Banderas.

En un formato mayor de lo habitual y minuciosamente anotado, Cátedra Letras Hispánicas   lo incorpora a su catálogo con edición y prólogo de Francisco Caudet, que ha elaborado un amplio ensayo introductorio de doscientas páginas que constituye uno de los estudios textuales más completos sobre la composición y estructura de Tirano Banderas, del que se ofrecen en dos anexos los pre-textos y el prólogo que Valle anticipó en revistas desde junio de 1925 antes de darle su forma definitiva en el libro que se publicó el 15 de diciembre de 1926.

Subtitulada Novela de tierra caliente, y ambientada en la República de Santa Fe de Tierra Firme, un territorio imaginario que es suma de los países de lengua española, Valle hablaba de ella en una carta a Alfonso Reyes en noviembre de 1923 y la definía como “una novela americana (....). La novela de un tirano con rasgos del Doctor Francia, de Rosas, de Melgarejo, de López, y de don Porfirio. Una síntesis el héroe, y el lenguaje una suma de modismos americanos de todos los países de lengua española, desde el modo lépero al modo gaucho.” Tres años después publicó la versión definitiva de esa novela que es una de las cimas de Valle y de la literatura española del siglo XX.

Con precedentes en el Facundo de Sarmiento y en el Nostromo de Conrad, Tirano Banderas es a la vez compendio y profecía de una lacra que ha sembrado de muerte y miseria la historia latinoamericana, en el esperpéntico déspota Santos Banderas –“calavera humorística”, “verde máscara indiana”- se cifra ese destino de espadones y pronunciamientos que  desde la independencia han sufrido esos países.

Diseñada con una muy medida estructura  y desarrollada con el ritmo rapidísimo de sus fragmentos breves, secuencias que obedecen a una técnica cinematográfica, Tirano Banderas es la mejor manifestación de la técnica del esperpentismo en la narrativa valleinclanesca: la realidad sometida a una matemática deformación de espejo cóncavo, la mirada impasible desde arriba, lo grotesco, las máscaras, la degradación de lo humano, la animalización y la muerte, rasgos propios del esperpento, se expresan aquí con una síntesis de las variedades lingüísticas hispanoamericanas y con descripciones plásticas llenas de luz y cromatismo:  

“Sobre el resplandor de las aceras, gritos de vendedores ambulantes: Zigzag de nubios limpiabotas: Bandejas tintineantes, que portan en alto los mozos de los bares americanos: Vistosa ondulación de niñas mulatas, con la vieja de rebocillo al flanco. Formas, sombras, luces se multiplican trenzándose, promoviendo la caliginosa y alucinante vibración oriental que resumen el opio y la marihuana.”

Santos Domínguez

1/9/17

Hilario Barrero. Educación nocturna


Hilario Barrero.
Educación nocturna.
Edición y prólogo de José Luis García Martín. 
Renacimiento. Sevilla, 2017.

De niño 
la luz se colgaba 
en mi ventana día y noche.
Ayer la sombra 
estaba medio llena de luz 
y hoy la luz 
está medio llena de sombras.
Ya queda poco 
para que se confundan 
y amanezca la noche para siempre 
cerrando la ventana.

Esos versos de Hilario Barrero forman parte de Educación nocturna, la antología poética que publica Renacimiento con edición y prólogo de José Luis García Martín, que señala que “Educación nocturna es, simultáneamente, unas poesías completas, una antología y un libro nuevo” que “pretende ser una completa autobiografía poética.” 

Y por eso el primer poema del libro es Autorretrato, que sirve de pórtico a las cuatro secciones en las que se articula el libro: Travesía, Modo subjuntivo, Mortal Manhattan y Educación nocturna.

El claroscuro del tiempo, la persistencia ardiente del rescoldo y el temblor de la luz en la memoria, “en esta travesía hacia el silencio”, la noche y el naufragio, el amor y el deterioro, la nieve y las hogueras son proyecciones simbólicas de la mirada existencial con la que el poeta se reconoce en medio del mundo y de un paisaje con el que se identifica: “y yo me secaré con el invierno”.

La realidad y el deseo, la memoria y la emoción recorren estos poemas como la peste en Manhattan para reunir un inventario de la experiencia sobre el fondo de ciudades como Nueva York o Lisboa, Toledo o Barcelona, por las que “va tu cuerpo delante de tu sombra”, entre presagios funestos, evocaciones atravesadas por el sentimiento de la pérdida y la conciencia de la fugacidad y del frío, por esa “vida que todo lo erosiona.”

Santos Domínguez

31/7/17

Manual de remedios literarios


Ella Berthoud, Susan Elderkin.
Manual de remedios literarios.
Traducción de Clara Ministral.
Siruela. Madrid, 2017.

“Nuestros medicamentos no son cosas que vayas a encontrar en la farmacia, sino en las librerías, las bibliotecas o descargándotelas con tu lector de libros electrónicos. Somos biblioterapeutas y las herramientas de nuestro oficio son los libros. Nuestra botica contiene bálsamos beckettianos, torniquetes tolstoianos, los calmantes de Calvino y las purgas de Proust y Perec. Para crearla, hemos recorrido dos mil años de literatura en busca de las mentes más brillantes y las lecturas más reconstituyentes, desde Apuleyo y El asno de oro, del siglo II, hasta los tónicos contemporáneos de Jonathan Franzen y Haruki Murakami”, escriben Ella Berthoud y Susan Elderkin en la introducción del magnífico Manual de remedios literarios que publica Siruela con traducción de Clara Ministral.

Subtitulado Cómo curarnos con libros, es un divertido tratado de biblioterapia, un manual de medicina atípico que contiene múltiples prescripciones de novelas para el alivio o la curación de distintas dolencias físicas y emocionales: Yo, Claudio para tratar la soledad; Las olas de Virginia Woolf y El corazón es un cazador solitario para bajar la tensión; La insoportable levedad del ser para la depresión; Anna Karenina para el dolor de muelas; Aquí nos vemos para sobrellevar el luto; Sostiene Pereira para la obesidad; La subasta del lote 49 para la paranoia o el Libro del desasosiego para el insomnio.

Son algunos ejemplos de un nutrido repertorio de novelas que se recomiendan por su función terapéutica ante diversos males. Y además, diversas listas: las 10 mejores novelas para quedarse en la cama; otras 10 para curar la xenofobia; las 10 más recomendables para leer en el hospital

Construido a base de entradas ordenadas alfabéticamente de la A a la Z y rematado  con dos índices, uno de entradas y otro de obras citadas, este Manual de remedios literarios es también un peculiar e ingenioso tratado de literatura enfocado desde una perspectiva inusual, pero inteligente y muy interesante.

“Sea cual sea tu dolencia – escriben las autoras-, nuestras recetas son muy sencillas: una novela (o dos) que deberás leer a intervalos regulares. Algunos tratamientos te curarán por completo. Otros simplemente te ofrecerán consuelo, mostrándote que no estás solo. Todos ellos calmarán temporalmente tus síntomas, debido al poder de la literatura para distraernos y transportarnos. A veces es mejor administrar el remedio en forma de audiolibro, o leído en voz alta con un amigo. Como con cualquier medicamento, para obtener los mejores resultados es recomendable seguir el tratamiento hasta el final.”

Santos Domínguez

28/7/17

Sharon Olds. La célula de oro

Sharon Olds.
La célula de oro.
Edición bilingüe.
Traducción y prólogo de Óscar Curieses.
Bartleby Editores. Madrid, 2017.


Con traducción de Óscar Curieses, Bartleby Editores publica en edición bilingüe La célula de oro, de Sharon Olds, un libro que publicó en 1987, después de Los vivos y los muertos y antes de El padre.

El carácter polisémico que tiene el título en inglés, como explica el traductor -“se podría traducir también como La celda de oro, ya que en inglés “cell” significa ambas cosas: “célula” y “celda”-,  generaba en el original una ambigüedad que apunta a la idea de que “lo que nos puede encerrar (la celda) nos da la vida (la célula).” 

El que seguramente es el poema fundamental del libro, “Vuelvo a mayo de 1937”, tiene como eje ese cruce del sufrimiento y el crecimiento personal. En ese texto Sharon Olds evoca el momento en el que sus padres se conocieron y, aunque en un primer momento le hubiera gustado advertirles de que no se casaran, porque iban a generar sufrimiento en sus hijos antes de divorciarse, en el último verso asume su destino como una forma de ser quien es:

“Adelante, hacedlo, que yo lo contaré.”

Y eso, contar sin contemplaciones, es lo que hacen los textos narrativos y turbadores de este libro organizado en cuatro apartados: la poesía urbana de la primera parte describe el intento de suicidio de un hombre un solsticio de verano en Nueva York o la violación y asesinato de una niña antes de enfocar con ironía el modo de vida americano: la segunda parte se centra en la infancia de la autora y en la opresiva situación familiar con un padre tiránico y alcohólico y una madre anoréxica.

Ese es el núcleo duro de este texto confesional, casi una descarnada terapia de psicoanálisis atravesada por el rencor al padre y por la compasión hacia la madre.

Tras él, la tercera parte evoca diversas escenas de la adolescencia y la madurez articuladas en torno a las primeras experiencias sexuales, a la muerte del novio en accidente de tráfico a los 19 años o a las relaciones matrimoniales.

La vida y la muerte, el sexo y la pérdida, lo bueno y lo malo de la vida, la belleza y la crueldad, su hijo y su hija, en los que se centra la cuarta parte, recorren estos poemas inquietantes y turbadores en los que conviven lo público y lo privado en el exorcismo de sus demonios familiares. 

Santos Domínguez

26/7/17

Jorge Edwards. Prosas infiltradas



Jorge Edwards.
Prosas infiltradas.
Reino de Cordelia. Madrid, 2017.

“Lo esencial del ensayo, para mí, consiste en proponer preguntas y en admitir respuestas diversas, coyunturales, conjeturales y hasta contradictorias”, escribe Jorge Edwards en el Breve ensayo sobre el ensayo que hace la función de prefacio de sus Prosas infiltradas, una espléndida colección de ensayos breves que publica Reino de Cordelia.

Borges, Cortázar, Octavio Paz, Machado de Assis, Voltaire, Proust, Svevo, Cervantes o Montaigne son algunos de los referentes intelectuales y literarios a los que interrogan estas páginas con las que Jorge Edwards se adentra en el territorio más fecundo de la modernidad.

Porque estos ensayos son prosas infiltradas entre los diferentes géneros, puertas giratorias que abren de un lado el componente narrativo del ensayo clásico y de otro el factor reflexivo de las grandes novelas de Proust, Stendhal o Thomas Mann.

Desde ese territorio ensayístico propicio a la libertad y al tanteo, a la exploración y a la incertidumbre, Edwards explora la difícil relación de la cultura con el poder, traza la semblanza de Fidel Castro y de Neruda o aborda la literatura francesa como una referencia constante, además de la literatura en español, de estos ensayos que son también un homenaje a sus lecturas desde la memoria de un lector agudo que busca espacios de encuentro de la lectura y la escritura.

La narrativa de Cortázar en sus prosas sueltas y libres, con un fondo frecuente de elementos ensayísticos que revela Edwards en un ensayo luminoso, una aproximación a la obra de Cortázar desde “la libertad de escritura y la libertad de lectura”; Octavio Paz como ejemplo de confluencia de poesía y ensayo o la invención de una voz narrativa en Machado de Assis son el de objeto algunos de estos textos en los que siempre está presente la conexión de vida y literatura, de lectores leídos y escritores contados, como titula uno de los mejores capítulos del libro: un estupendo ensayo sobre Cervantes y el Quijote.

Santos Domínguez

24/7/17

Caballero Bonald. Examen de ingenios



José Manuel Caballero Bonald.
Examen de ingenios.
Seix Barral. Barcelona, 2017.

Con un título que homenajea a Huarte de San Juan, que publicó en Baeza en 1575 su Examen de ingenios que le convertiría en patrón de la psicología, José Manuel Caballero Bonald reúne en Seix Barral un centenar largo de semblanzas de escritores, artistas plásticos  o músicos del ámbito hispánico “que me han atraído por alguna razón y a los que he tratado de manera asidua o eventual.”

Entre la anécdota y la reflexión crítica, estos retratos literarios, dictados por la proximidad o por el desafecto, se acercan a novelistas, poetas, cantaores, pintores o actores desde la admiración o el encono indisimulado.

Ordenadas de manera aproximadamente cronológica, no por su fecha de nacimiento sino por la fecha en que los conoció, estas semblanzas son una forma indirecta de autobiografía porque con todos ellos ha tenido una vinculación personal más o menos intensa. 

Algunos de estos retratos estaban esbozados en La novela de la memoria o en Oficio de lector, pero toman aquí su perfil definitivo, pasado por el filtro del tiempo y por la evolución del propio Caballero Bonald, que coteja así “lo que pensaba con lo que pienso”por ejemplo en relación con Tiempo de silencio.

Alejados por igual de la adulación y la mordacidad, son dibujos rápidos, hechos con  pinceladas precisas, “bosquejos casuales y probablemente temerarios” que en lo que se refiere a la literatura española evoca a escritores de cinco grupos generacionales: el 98 de Azorín o Baroja, el Novecentismo de Américo Castro o D’Ors, el 27 de Alberti o Aleixandre, el 36 de Rosales, Panero o Ridruejo y la promoción del 50, con Valente o José Agustín Goytisolo, con lo que Caballero Bonald prescinde de promociones posteriores a la suya.


El retrato cáustico de un Azorín más estático que el del retrato de Zuloaga; la mirada entre admirativa y maliciosa a Dámaso Alonso –“no es disparatado suponer que había nacido calvo y que se valió de las gafas al mismo tiempo que del sonajero”-; la admiración por la escritura de Alejo Carpentier; la mala experiencia de conocer a Borges en persona; el encuentro silencioso de dos retraídos -Onetti y Rulfo-, autores de una obra admirable; el elogio de La casa encendida de Luis Rosales; la celebración de la narrativa de Cunqueiro; sus conflictivas relaciones con Cela, “especialista en la obra de Cela"; el recuerdo de Lezama Lima en su salón habanero, “mitad leonera mitad scriptorium”; un retrato demoledor de José Hierro o “la claridad jubilosa” de la poesía de Claudio Rodríguez son algunos de los ejemplos de este Examen de ingenios.

Un libro en el que coexisten las luces y las sombras, la evocación de la persona o el personaje y el análisis de su obra, la subjetividad de la memoria y la objetividad crítica o una mirada irónica sobre nombres como Antonio Gala, Vargas Llosa, Gil de Biedma o Carlos Barral.

Completan el panorama, mayoritariamente literario, pintores como Viola, Millares, Antonio López o Tapies; actores como Marsillach o Paco Rabal y cantaores como Agujetas, Mairena o La Niña de los Peines.

Santos Domínguez

21/7/17

Poesía reunida de Pablo del Águila

Pablo del Águila.
De soledad, amor, silencio y muerte.
Poesía reunida (1964-1968) 
Edición y estudio de Jairo García Jaramillo
Bartleby Editores. Madrid, 2017.

Como una “promesa de verdad y gloria poéticas” define Antonio Carvajal la obra, prematuramente frustrada por la muerte, de Pablo Del Águila (Granada, 1946-1968), “la escritura trágicamente truncada de un poeta en formación que había sido capaz ya de ofrecer muy notables frutos”, como señala Jairo García Jaramillo en el amplio estudio introductorio sobre la vida y la obra del poeta –“Las huellas borradas de Pablo del Águila”- que sirve de prólogo a su edición de De soledad, amor, silencio y muerte. Poesía reunida (1964-1968), que publica Bartleby Editores.

Una edición organizada en cinco secciones que recuperan lo que podrían haber sido cuatro libros de Pablo del Águila: Pequeños poemas de soledad, amor, silencio y muerte, Resonando en la tierra, Poemas de Madrid y Desde estas altas rocas innombrables pudiera verse el mar, que tuvo una edición en 1973 de la que Miguel García-Posada dijo que era el testimonio y el testamento del poeta.

Poeta póstumo, en el momento de su muerte prematura no había publicado nada, pero en su escritura se perfilaba una tendencia muy alejada del preciosismo esteticista de los novísimos y vinculada al compromiso, se prefiguraba en ella la poesía de la otra sentimentalidad granadina de los años ochenta.

La poesía que estaba escribiendo en los meses previos a su muerte había encontrado sus referentes rehumanizados en los Poemas humanos de César Vallejo y en Blanco spirituals, de Félix Grande. 

Y un poco más al fondo, suenan los ecos de la poesía desarraigada que había sido en los años cincuenta una de los semillas de la poesía social.

La ironía, el desengaño, la presencia de lo cotidiano como material poético son algunas de las claves de esa poesía en la que se había producido un paso del yo al nosotros, del intimismo ensimismado al compromiso, para acabar  “vestido de otros y desnudo de sí mismo.” 

El sincretismo de muy diversas tendencias estéticas -del pop al neovanguardismo, del camp a la poesía clásica árabe de las qasidas- debería haberse decantado en la evolución de una voz personal que quedó apagada por la muerte, pero que antes dejó versos como estos:

Regreso a mí con mi pasado a cuestas. 
Cuando me fui, lo sabes, pensaba ya en mi vuelta. 
Regreso a mí 
como todas las cosas 
que se apartan del punto en que nacieron 
para volver más firmes a sí mismas. 

Regreso con más años a encerrarme 
en un rincón más viejo. 
Cuando vuelvo a pensar en las esferas...


Santos Domínguez


19/7/17

Emmanuel Bove. Huida en la noche


Emmanuel Bove.
Huida en la noche.
Traducción de Mercedes Noriega Bosch.
Pasos perdidos. Madrid, 2017.

Huida en la noche, que publica Pasos perdidos con traducción de Mercedes Noriega, fue la penúltima novela de Emmanuel Bove y es una obra que remite al mundo inconfundible del novelista, a sus protagonistas indecisos, sometidos a los vaivenes del azar y abocados a la condición de seres solitarios.

Tras su trama argumental y su tensa intriga -la huida de una docena de prisioneros franceses de un campo de concentración alemán durante la Segunda Guerra Mundial -, su sentido profundo acaba convirtiéndola en la metáfora de un viaje hacia la soledad.

Y el variopinto muestrario de caracteres de los fugitivos que aparecen en sus páginas resumen también las distintas actitudes humanas, los distintos comportamientos ante la vida, que para la amarga visión de Bove es una condena de la que en el fondo no se puede escapar.

Por eso hay más tensiones en la conflictiva relación humana entre los fugitivos que la que genera la propia huida o la preparación del plan meticuloso de fuga. El desánimo, los peligros, el miedo, el egoísmo, la deslealtad no frustran pese a todo una huida en la que el protagonista narrador se acaba quedando solo.

Y cuando llega a Francia, remata la novela con este párrafo que deja abierta la acción y que se convierte en un mal presagio que se confirmaría en la última novela que escribió, Non-lieu: “Ese despertar en plena noche aún me hacía temblar de vez en cuando. Pero estaba en Francia. Pronto estaría en París, mi ciudad natal. Estaba a salvo, al menos eso creía.”

Santos Domínguez

17/7/17

Noticias sobre Juan Rulfo. La biografía


Alberto Vital.
Noticias sobre Juan Rulfo. 
La biografía.
Fundación Juan Rulfo. Editorial RM.
Barcelona, 2017.

Agotada hace tiempo la primera edición de 2004 de la que sin duda es la mejor biografía sobre Juan Rulfo y coincidiendo con el centenario del autor mexicano del nacimiento del autor mexicano la Fundación Juan Rulfo y la Editorial RM publican la segunda edición de Noticias sobre Juan Rulfo, de Alberto Vital.

Puesta al día y enriquecida con las aportaciones de nuevos estudios y precisiones sobre la vida y la obra de Juan Rulfo, con abundantes ilustraciones y cuatro anexos en los que Rulfo habla de su obra, Noticias sobre Juan Rulfo es un libro de referencia ineludible en la bibliografía rulfiana, en la que ocupa un lugar central, porque traza una imagen total del autor y su obra, de su actitud ante el mundo en un acercamiento a la vida interior de la que se nutre su creación artística, siempre a caballo entre la ficción y la historia.

Es una incursión en la vida silenciosa de un tímido en cuya literatura hay, una considerable dosis de silencio, como en sus fotografías, a las que se dedica también mucha atención en esta biografía, que, como explica Alberto Vital en el prefacio para esta nueva edición, “quiere refrescar y reflejar nuevos haces de luz desde y hacia una obra sin medida.” 

Elaborada con rigor documental y con un profundo conocimiento de la narrativa de Juan Rulfo, sus páginas viajan de la vida a la obra de la mano de un especialista en su obra que abre así nuevas vías de acceso a la lectura de su narrativa, sobre la que está biografía ofrece también una completa perspectiva crítica.

Los antecedentes familiares, la guerra cristera, la biblioteca que Ireneo Monroy depositó en la casa de su familia, el orfanato, su difícil juventud, la universidad, su actividad como fotógrafo, los cuentos de El llano en llamas, las primeras trazas de Pedro Páramo, el método de escritura de Rulfo y el proceso de redacción de la novela y su consagración literaria con el Premio Nacional de Literatura en 1970 son algunos de los episodios que rastrea esta magnífica biografía de Rulfo hasta el día de su muerte, el 7 de enero de 1986.

Santos Domínguez

14/7/17

Claudio Rodríguez. Antología poética



Claudio Rodríguez. 
Antología poética. 
Prólogo de Philip W. Silver.
El libro de bolsillo. Alianza Editorial. Madrid, 2017.

Como “uno de los más extraordinarios poetas españoles de la segunda mitad del siglo XX” define a Claudio Rodríguez Philip W. Silver en el prólogo de la espléndida Antología poética que publica El libro de bolsillo de Alianza Editorial.

Claudio Rodríguez creó uno de los mundos poéticos más característicos y exigentes de la poesía española del medio siglo. Un mundo poético atravesado por el deslumbramiento ante la magia de lo cotidiano, por la revelación de la mirada y la memoria que construyen una poesía del conocimiento como experiencia sensorial, como fruto de la percepción y de la participación con todo lo que existe.

Entre la exaltación contemplativa de Don de la ebriedad y la meditación existencial de Casi una leyenda, la poesía de Claudio Rodríguez, celebratoria casi siempre y elegiaca a veces, surge de una constante búsqueda del sentido de la vida y del mundo. El resultado de esa búsqueda es una experiencia de revelación que transciende lo cotidiano en la contemplación reflexiva del presente o mediante la evocación de las claves de la memoria.

Una aventura poética sustanciada en su obra intensa y breve, de la que esta completa antología ofrece los textos más significativos, que dan la imagen plural de una poesía unitaria que busca la luz y encuentra la revelación de la sombra que aparece en su último libro, Casi una leyenda:  "Se está haciendo de noche. Y qué mas da. / Es lo de siempre, pero todo es nuevo."

Acerca de esta  selección generosa, Philip W. Silver destaca que este volumen no es una simple reedición de la anterior antología publicada en esta misma colección en 1981, porque además de recoger los 34 poemas que el propio Claudio Rodríguez consideraba imprescindibles en cualquier antología de su obra, contiene una selección significativa de Casi una leyenda, que se publicó en 1991, diez años después de aquel volumen.

Santos Domínguez

12/7/17

Max Aub. Campo cerrado


Max Aub. 
Campo cerrado.
El laberinto mágico I.
Prólogo de Antonio Muñoz Molina. 
Edición al cuidado de Carmen Córdoba y Miguel Ángel Arcas.
Cuadernos del Vigía. Granada, 2017.

Con una cuidadísima edición revisada de Campo cerrado, de Max Aub, de la que se han ocupado Carmen Córdoba y Miguel Ángel Arcas, Cuadernos del Vigía inicia la recuperación de El laberinto mágico, un ciclo coral y un variado retablo que constituye el conjunto novelístico más ambicioso y representativo de los que se escribieron en el exilio sobre la guerra civil española. 

Tras la emblemática edición, inencontrable ya, de sus seis volúmenes en Alfaguara a finales de los años setenta, uno de los acontecimientos editoriales de la transición, la figura de Max Aub fue una víctima de la desmemoria que evocó con amargura en La gallina ciega, el diario de un regreso esporádico a España desde su exilio mexicano.

Encabezada con una introducción de Antonio Muñoz Molina y precedida del prólogo que Aub publicó en la primera edición mexicana de 1943 con interesantes observaciones sobre el proyecto del ciclo incipiente, sobre las circunstancias en las que surgió, Campo cerrado es la primera muestra de un proyecto editorial que prevé la edición de dos volúmenes por año. Le seguirán los cinco tomos restantes: Campo de sangre (1945), Campo abierto (1951), Campo del Moro (1963), Campo francés (1965) y Campo de los almendros (1968).

Cada uno de ellos irá prologado por reconocidos especialistas en la obra de Aub como José Antonio Pérez Bowie, Carmen Valcárcel o Gerard Malgat, o por novelistas como Almudena Grandes.

Hace años que la literatura de Max Aub entró en un injusto olvido, en un purgatorio del que viene a rescatarla este admirable proyecto que se inicia con Campo cerrado (1943), la primera de las seis novelas del ciclo.

Basta un párrafo como este, el segundo de la novela, para dejar constancia de uno de los rasgos fundamentales del ciclo: la calidad de su prosa:  “La plaza, por ocho días ruedo verdadero, apuntaladas las fachadas limpias de derrengaduras con escaleras y tablones; el casino adargando su última luz tras las talanqueras; en el centro, la fuentecilla barroca con su canto de agua de cuatro caños recobrando su calaña de abrevadero; la plaza, acabadas de tocar las diez, ombligo del mundo.”

Organizada en tres partes subdivididas cada una en tres capítulos, Campo cerrado es una novela de formación y búsqueda ambientada en los prolegómenos de la Guerra Civil. Se narra en ella el despertar al mundo de Rafael López Serrador, un joven castellonense recién llegado a una Barcelona crispada en vísperas del conflicto.

En su episodio inicial, un toro de fuego recorre aterrado y furioso las calles del pueblo del protagonista, Viver de las Aguas. No es una casualidad ni una nota pintoresca: esa imagen se convertirá en un símbolo del hombre acosado por la barbarie y la violencia del ambiente que acabó desembocando en la Guerra Civil, que acaba de estallar cuando se cierra la novela, el 19 de julio de 1936, y tras una serie de escaramuzas y combates en las calles, Barcelona permanece fiel a la República.

“Rafael Serrador vaga por las calles tropezando con las gentes y sintiendo los lazos que le unen con los hombres, y como cogido en una red de la cual él fuese una de las mallas, una de las hebras de la noche. Por la plaza del Pino pasea un hombre completamente desnudo, gritando: 
—¡Viva el Sr. Kneipp! ¡Viva el Sr. Kneipp! 
Un mundo salido de sí, un mundo sin madre. Apoyado en un canalón, Rafael Serrador piensa en el agua, un agua bárbara, ímpetu bronco, raudo, tenaz, incontenible: como el de un toro de fuego, un arco iris de fuego, por encima de la ciudad vencedora.”

Entre esas dos escenas, la primera parte de Campo cerrado aborda la infancia y adolescencia de Rafael en su pueblo, la segunda se centra en Barcelona y en el contacto del personaje con la realidad social de la ciudad y la tercera recuerda los momentos iniciales de la sublevación militar.

Como en el resto del ciclo, Max Aub interpreta  la guerra como el resultado de una confluencia de barbarie e imprevisión, de fuerzas contrarias desatadas. Esta primera novela, escrita muy rápidamente y terminada en París en agosto de 1939, es además de una reflexión del autor sobre el desastre que acababa de terminar, el producto de una concepción terapéutica de la escritura, la respuesta narrativa que le permitió asimilar la experiencia traumática de la guerra y el exilio.

Y es que, como señala Muñoz Molina en el prólogo, "da la impresión de que en el mismo momento en que las cosas le suceden ya está imaginando el modo de convertirlas en literatura."


Santos Domínguez


10/7/17

El fotógrafo Juan Rulfo


El fotógrafo Juan Rulfo.
Fundación Juan Rulfo. Editorial RM. 
México-Barcelona, 2017.

La Fundación Juan Rulfo y la Editorial RM  publican un volumen espléndido, El fotógrafo Juan Rulfo, como otra aportación bibliográfica esencial al centenario de Juan Rulfo. Un volumen que  incluye decenas de fotografías que Juan Rulfo -el mejor fotógrafo de América Latina según Susan Sontag- hizo durante décadas y varios ensayos sobre este aspecto de la creación artística de Juan Rulfo.

El lector que observe estas fotografías recordará inevitablemente el mundo literario de  Pedro Páramo, de El Llano en llamas o de El gallo de oro, los tres títulos de su obra narrativa, en la que la mirada tiene una importancia fundamental.

Pero, como señala Jorge Zepeda en uno de los ensayos que acompañan este libro, hay que deslindar la faceta del Rulfo escritor y la del fotógrafo, porque su obra gráfica no es un simple complemento de su obra literaria.

La fotografía, a la que dedicó muchas horas, no fue en Rulfo una actividad artística secundaria ni un ejercicio subordinado a su literatura, como se puede ver en la parte central del libro, que contiene una gran cantidad de imágenes sobre temas muy distintos.

Hay paisajes ásperos y secarrales desiertos, ruinas y calles abandonadas, pero también escenas urbanas, arquitectura prehispánica y colonial, ferrocarriles, fotografías de rodajes de películas y de actores como Pedro Armendáriz o María Félix. 

En los artículos que contiene el libro, además del deslinde ya aludido de Jorge Zepeda, Andrew Dempsey aborda el reflejo de la acción del tiempo en la naturaleza y estudia su vinculación con la pintura de Constable y con la obra del pintor mexicano José María Velasco.

Víctor Jiménez destaca las correspondencias entre las fotografías de Rulfo y las de Paul Strand y finalmente una cronología de Paulina Millán resume la trayectoria de Rulfo como fotógrafo.

Santos Domínguez

7/7/17

Diccionario biobibliográfico del exilio republicano de 1939




Manuel Aznar Soler y José-Ramón López García, editores
Diccionario biobibliográfico 
de los escritores, editoriales 
y revistas del exilio republicano de 1939.
4 vols.
Biblioteca del Exilio. Renacimiento. Sevilla, 2017.

“Este Diccionario biobibliográfico de los escritores, editoriales y revistas del exilio republicano de 1939 pretende ser una obra de consulta, el atlas de los distintos mapas de nuestro exilio republicano de 1939, un Diccionario que proporcione una información rigurosa que sirva para posibilitar futuras líneas de investigación, que permita estimular a futuros investigadores, particularmente a los más jóvenes, a estudiar y editar las obras de autores olvidados, poco o mal estudiados, autores llamados “menores” sin cuyo conocimiento nunca estará completa la historia y cultura españolas del siglo XX”, escriben Manuel Aznar Soler y José-Ramón López García en la introducción de esta  obra monumental que publica Renacimiento en su Biblioteca del Exilio.

Sus cuatro tomos recogen en más de 2000 páginas en doble columna el resultado de más de dos décadas del trabajo en equipo dirigido en la Universidad Autónoma de Barcelona por los coordinadores del volumen.

Se trata de una guía imprescindible, de un panorama de conjunto de la producción del exilio en las cuatro lenguas del Estado. En millar y medio de entradas se recopila la biobibliografía de cerca de 1200 escritores, 245 revistas y 55 editoriales fundadas en el exilio, especialmente en México y Buenos Aires.

Santos Domínguez